¿En cuál de estas situaciones estás?
Cada semana atendemos trabajadores en Córdoba que llegan con alguna de estas situaciones. Si te identificás con alguna, probablemente tengas un reclamo viable.
Si te identificás con alguna de estas situaciones, no firmes nada todavía. Cada documento que firmás con la ART sin asesoramiento puede cerrar opciones que después no se pueden recuperar.
¿Reclamar me puede traer problemas con mi empresa?
Es la primera pregunta que nos hace casi todo el mundo — y tiene una respuesta clara: no.
Tu empresa no va a pagar nada. No va a recibir ninguna multa ni sanción. Porque para eso existe la ART — la Aseguradora de Riesgos del Trabajo, que tu empleador contrata obligatoriamente.
Funciona exactamente igual que el seguro del auto. Cuando alguien choca tu auto, vos no le cobrás directamente al otro conductor — le cobrás al seguro. El conductor sigue manejando, y el seguro es el que responde.
Con los accidentes y enfermedades laborales pasa lo mismo. Vos reclamás contra la ART — no contra tu empresa. Tu empleador no pone un solo peso.
Por qué el momento importa
Cuanto antes analicemos tu caso, más opciones tenemos disponibles. Desde el día del accidente existen pasos concretos que, si no se toman a tiempo, pueden hacer que pierdas derechos o que la indemnización final sea menor a la que te correspondía.
El plazo legal para reclamar en accidentes de trabajo es de dos años desde el accidente. Si ese plazo venció, algunas opciones se cierran — pero antes de darlo por perdido, consultanos. Hay situaciones donde todavía quedan vías disponibles.
No esperes a que la ART tome decisiones sola. Cada gestión que hacen sin que vos tengas representación es una gestión a favor de ellos.
Tu caso, paso a paso
Sin tecnicismos, sin vueltas. Así funciona el proceso:
¿Te contactaron personas que no conocés después del accidente?
Si tuviste un accidente de trabajo en Córdoba y empezaste a recibir llamadas o mensajes de personas que dicen representar a estudios jurídicos — sin que vos los hayas contactado — no sos el único.
Existe una práctica conocida como captación ilegal de clientes: personas que no son abogados consiguen datos de trabajadores accidentados y los contactan en nombre de estudios jurídicos para ofrecerles representación. Está prohibida por el Código de Ética de la profesión — pero ocurre.
Antes de hablar con cualquiera, tené en cuenta esto:
Un abogado legítimo no te llama sin que vos lo hayas buscado. No te presiona para que firmes rápido. No te hace promesas de montos antes de analizar tu caso. Y nunca te pide datos personales sin identificarse con su nombre y número de matrícula.
Si alguien no cumple con estas condiciones, desconfiá.
En LegalCalderón no captamos clientes de esa manera. Si llegaste hasta acá fue porque nos buscaste, porque alguien de confianza te recomendó, o porque encontraste información útil. Esa es la única forma en que trabajamos — y creemos que es la única forma correcta de hacerlo.